
En esta columna de los viernes no hay espacio para la mierda del reggaetón. Entonces se preguntarán, ¿por qué escribe sobre Calle 13 este tipo? Porque en este espacio si hay lugar para los músicos virtuosos en lo que hacen, originales, con mensaje y que se ganan el respeto haciendo los suyo sin ponerle precio a sus principios. Daddy Yanke, Winsin & Yandel (¡no te puedes llamar así!), Alex & Fido y Don Omar son puros weones que su único motivo es el dinero. Ellos desprestigian la expresión musical de Centro América, esa que según he cachado nació en sus calles y en los caseríos. Compiten entre ellos y se auto proclaman como los mejores, los extraterrestres, los que llevaron la música a otro nivel y un montón de imbecilidades más.
Yo no entendí esto hasta que escuche Calle 13. Residente (René Pérez) y Visitante (Eduardo Cabra) me mostraron el peso musical que el verdadero reggaetón tiene. La expresión de una clase social relegada a través de la música. Una protesta melódica, que traspasó fronteras. Entendí que Calle 13 es como Green Day y Daddy algo así como Blink 182 después del Enema of the State (seguro que habrá más de uno que me putee por mi analogía). [Leer mas]























